
El sistema de evaluación que se emplea en una asignatura es un importante factor de motivación del alumno y le transmite, con gran fuerza, lo que se espera de él.
Diseñar bien la evaluación y desarrollarla adecuadamente es imprescindible para que una asignatura sea verdaderamente útil a la formación del estudiante porque la forma de evaluación condiciona el tipo de estudio y aprendizaje que hará el alumno.
1. Informar al estudiante de lo que se espera de él de manera clara y completa.
1.1. Dejar claras las actividades que se espera que el alumno realice (estudio, prácticas, ensayos, presentaciones, etc.) detallando las fechas de realización o entrega y las demás circunstancias relevantes.